Clifford
Joseph Price nunca imaginó que de vivir en un hospicio terminaría siendo
reconocido en un castillo.
La
semana pasada en el Palacio de Buckinham, en Londres, se distinguió como
Caballero de la Orden del Imperio Británico por primera vez a un DJ.
Se
trata de Goldie, nombre artístico de este personaje surgido del mundo
subterráneo: ejemplo del sueño humano de sobrevivencia.
Un
brillo iluminó cada rincón del inmueble real inglés luego del destelló de la
sonrisa de Goldie, plena de dientes de oro.
El
hombre no se la creía hace unos días por estar en la residencia de los monarcas,
donde Carlos, de Gales, le colgó la presea.
Carlos de Gales y Goldie, durante la ceremonia
“Recuerdo
en 1977, cuando estaba con 43 niños abandonados en la casa infantil y, ahora,
mírenme”, dijo luego de salir de la ceremonia.
Su
mamá era una escocesa y su papá, un paria jamaicano que los abandonó luego de
que Goldie naciera.
Ella
lo entregó a una casa hogar. De hecho, pasó por varias, hasta que tuvo edad para
descubrir la precaria vida de su ciudad: Walsall, Inglaterra, donde las
oportunidades son pocas.
Así fue como Goldie, un niño de nadie, se la tuvo que jugar sólo con su coraza hecha con fragmentos de alma sensible.
Así fue como Goldie, un niño de nadie, se la tuvo que jugar sólo con su coraza hecha con fragmentos de alma sensible.
Encontró
su primer oasis: la tienda de
discos del lugar, donde tuvo su primer empleo.
Vinieron a él otros alicientes más poderosos: el graffiti, la música hip hop y el breakdance, que lo unieron a otros jóvenes con el interés de externar su arte callejero. Londres, donde se hacían encuentros de esas expresiones, fue su continuo destino.
Vinieron a él otros alicientes más poderosos: el graffiti, la música hip hop y el breakdance, que lo unieron a otros jóvenes con el interés de externar su arte callejero. Londres, donde se hacían encuentros de esas expresiones, fue su continuo destino.
Un
concierto en la capital inglesa de los neoyorquinos Afrika Bambaataa, pioneros
del hip hop, lo marcarían tanto como su aparición, ya como graffitero, en el documental Bombing.
En
esa ciudad conoce a otro artista: 3-D, cuyo nombre real es Robert Del
Naja, creador de la reconocida agrupación de trip hop Massive Attack.
Goldie
se introduce en el mundo de las tornamesas gracias a su relación con DJ Kemestry,
que ya tocaba en un club de nombre Rage, donde otros como Grooverider y
Fabio comenzaban a pinchar sus discos a más de 45 revoluciones
por minuto.
Goldie
se enamoró de la velocidad en los giros del disco en las tornamesas, y se volcó en
ellos para crear piezas basadas en los
golpes rápidos del bajo y la batería en conjunto con bellas armonías, sonidos
ambientales y extraordinarias voces.
Era la irrupción de un nuevo subgénero que explotaría en los años noventa en la escena
electrónica de forma salvaje y sublime: el jungle y el drum and bass.
Goldie debutó con un disco que sería uno de los
más reelevantes en los años noventa: Timeless,
que contenía lindas y violentas piezas drum and bass, manufacturadas en fino
laboratorio, por donde
por cierto corrió la voz de Diane Charlemagne, intérprete que da vida al tema Inner City, reflejo de la
infancia de Goldie en el barrio.
Esa placa lo llevó a ser uno de los primeros DJ
estrellas. Pero uno verdadero, ése que no necesita campañas de mercado con el estúpido eslogan de revista barata: “El Mejor Dj del
Mundo”. Patrañas mediocremarketing.
Goldie tuvo colaboraciones con chavos como Noel Gallagher (de Oasis)
y David Bowie, con quien también actuó en la película Everybody
Loves Sunshine, de Andrew
Goth (1999).
Goldie aprecia a la pantalla grande: ha participado también con otros
directores, como Guy Ritchie, quien lo invitó para Snatch, que en México titularon Cerdos
y diamantes.
Luego de su exitoso Timeless, vino SaturnzReturn,
que contiene la “seudosinfonía” Mother,
pieza amorfa de una hora de duración en la que el breakbeat colisiona con
sonidos ambient.
Publicó
también Ring of Saturn, INCredible Sounds
of Drum and Bass, entre otros. Además ha hecho musicalizaciones para series
de la BBC de Londres, entre otros scores para filmes.
Video de Inner City, con la extraordinaria voz de Diane Charlemange
“Puedo obtener en cada canción,
el espíritu de sobrevivencia”, dijo a La
Jornada.
Goldie
ha reconocido que sus papás “no fueron los mejores”, que tuvo que crecer
en la calle, y que la música y el graffiti lo salvaron, porque pudo reunirse con amigos que
al igual que él descubrieron ese universo.
“Puedo
obtener un balance en cada canción (como en lo que pinto), el reflejo de un
espíritu de sobrevivencia'', me comentó en 2000 en una entrevista que le hice para La
Jonada.
Goldie había venido a realizar un rudísimo dj
set en el
extinto bar El Hangar de la Tirana, en la colonia Juárez.
''El
vivir en lo duro de la ciudad, donde la gente muere, así como las
circunstancias que pasan a tu alrededor y las experiencias, es lo que me ha
hecho externar lóbregos y mórbidos sonidos", me dijo el productor en esa
ocasión.
Goldie,
ahora clavado en yoga y meditación, dice que hoy sobrevive en la lucha contra su peor enemigo:
él mismo.
Vive
feliz con su esposa y sus hijas en la apacible ciudad de Hertfordshire, y sigue siendo un maestro para todos los DJ en el mundo.
Aquí el video de Temper Temper, en el que aparece Noel Gallagher:
Aquí el video de Temper Temper, en el que aparece Noel Gallagher:


