domingo, 27 de septiembre de 2020

Brian Eno y su música para cine

 

Brian Eno



Brian Eno es un artista reconocido en los ámbitos de la cultura popular y de academia. 


Todos saben que es el productor de figuras como David Bowie, U2, Devo, King Crimson, Talking Heads, John Cale, Laurie Anderson, Coldplay… una interminable lista.


Es uno de los alquimistas más propositivos en el ámbito de la instalación sonora. Es un teórico y artista plástico, que se considera a sí mismo un no músico. 


Desde los albores de su proceso creativo en la Escuela de Artes de Ipswich y Winchester, Gran Bretaña, hasta hoy día, Brian Peter George St. John Le Baptiste de la Salle Eno (su nombre completo), fue un inquieto estudiante de pintura que ha explorado los nexos entre la imagen, el sonido, la luz y sus efectos en los seres humanos. Esto antes de formar la seminal banda de glam rock Roxy Music.


Eno tiene una relación íntima con el cine. Este amasiato se remonta a 1970 cuando hizo la banda sonora del cortometraje experimental de Malcolm Le Grice Berlin Horse. En 1976 siguió esto con Sebastiane, película griega de terror B olvidada hace mucho tiempo.


Luego creó el soundtrack de la cinta Land Of The Minotaur, también conocida como The Devil's Men, lo que le dio un impulso imparable, iniciado en gran parte por el lanzamiento en 1978 del discoMusic For Films, recopilación suelta de material grabado entre 1975 y 1978, que se ideó como una banda sonora conceptual para películas imaginarias y solo la última pista, Final Sunsetque fue escrita para una película real. 


Resultó ser un proyecto fructífero con casi todas las piezas del álbum que se utilizarán en películas futuraspara trabajos deDavid Lynch, Dario Argento Jonathan Demme, entre otros.


A mediados de los setenta, inició una rica y gratificante colaboración con el cineasta británico Derek Jarman, quien inicialmente le encargó que grabara Final Sunsetpara la escena final de su primer largometraje, Sebastiane. La colaboración continuó hasta la muerte prematura de Jarman en 1994.


An Ending(Ascent) y Deep Blue Dayson piezas que están extraídas de Apollo: Atmosphere & Soundtracks, colaboración de Eno con su hermano Roger y Daniel Lanois. La música fue escrita originalmente para el documental histórico de Al Reinert sobre el aterrizaje lunar del Apolo, aunque desde entonces An Ending (Ascent)ha cobrado vida propia y ahora se le recuerda en la banda sonora de Traffic,de Steven Soderberghs y 28 Days Later, de Danny Boyle. También está Deep Blue Day, que siempre se identificará con la legendaria escena deTrainspotting, cuando el actor Ewan McGregor tiene una inmersión en la taza de baño.


Además de GlitterbugFor All Mankind, Eno también ha proporcionado partituras completas para otras películas, incluida The Lovely Bones, de Peter Jackson, y más recientemente, la atmosférica biopic brasileña de asesinos en serie de Henrique Goldman, O Nome da Morte. 'AKA' A Man Called Death.


También ha tenido numerosas incursiones para televisión, incluidas las tres series del galardonado drama criminal británico Top Boy, por el que recibió un Bafta, y Mr Wroe's Virgins,de Danny Boyle, que también le valió a él y a su hermano Roger una nominación a esos premios británicos.


Eno ha tenido cientos de piezas de su música utilizadas en películas, documentales y programas de televisión, incluidas más de 20 partituras completas.


El 13 de noviembre lanzará Film Music 1976 - 2020, colección de música de sus bandas sonoras de cine y televisión. Este lanzamiento, que abarca cinco décadas, presenta composiciones clásicas e incluye algunas gemas menos conocidas,además desiete pistas inéditas.


Es un álbum largamente esperado que finalmente reúne diecisiete de sus composiciones cinematográficas y televisivas más reconocidas; una introducción perfecta para conocer un poco más de este creador único.





domingo, 20 de septiembre de 2020

La Negra Hermosa de Hendrix



Jimi Hendrix




El pasado viernes 18 de septiembre de 2020 la agencia Afp publicó la foto arriba de este texto. Lo hizo porque hace 50 años uno de los gurúes más electrizantes e influyentes que transpasó la barrera del tiempo por medio de su filosofía eufónica, emigró al nirvana de los redentores. Su nombre es James Marsahall Hendrix (Jimi Hendrix), para quien las cosas más simples de la vida (la música, la puesta del sol, el rocío en la yerba...) eran las más hermosas.



Me atrevo a retomar un texto que formó parte de las páginas de este diario hace 20 años, que por la avasallante cantidad de información telemática, se ha perdido, como miles de textos con referencia a este músico excepcional.


Hendrix, un joven preocupado de los problemas sociales, luchó contra ''los cambios materiales que dominan la mente humana'', pero al mismo tiempo fue una de las principales víctimas del avasallamiento de un mundo material. ''No estoy seguro de llegar a los 28 años'', comentó un 6 de septiembre de 1970 a la revista Morgen Posten. Y lo cumplió.


Tienes que pensar en lo positivo y mantenerte hasta sacar de tu sistema lo negativo'', dijo en alguna ocasión a la revista Melody Maker, en 1968.


Sobran incógnitas acerca de su desaparición física: Problemas con su representante Devon Wilson, una fuerte depresión por la excesiva comercialización de su imagen o su imposibilidad para prever un futuro.


Monika Dannemann, novia de Jimi y quien conocía los planes del guitarrista (entre los cuales estaba formar una familia y tener una casa), relata que una noche antes de su deceso, Jimi no podía conciliar el sueño. Había regresado de una fiesta en la que se tomó algunos tragos y en la que tuvo una serie de discusiones con Devon. ''Mi espíritu siempre estará contigo'', le dijo a Monika luego de pintar ''te amo'' en una ventana polvosa, en su departamento de Londres.


Hendrix mostró a su compañera pastillas sicotrópicas que le habían regalado algunos ''amigos'' en la fiesta a la que Devon -a quien Hendrix consideraba su madre y su hermana a la vez- lo había invitado; aunque supuestamente los tiró en la calle, no se supo si ingirió algunos de éstos.


Pero lo que sí se sabe es que el mismo Hendrix -según Donald Teare, uno de los mejores médicos forenses que revisó el caso- ingirió aquella noche nueve pastillas para dormir (Vesparax), una pequeña dosis de barbitúricos y 20 miligramos de anfetamina.


Dannemann no se percató de nada, hasta la mañana del jueves 18 de septiembre, en la que Jimi dormía profundamente (''soñé demasiado y puse todos esos sueños en mis canciones; escribí una que se llama Purple haze, en la que imaginaba estar caminando sobre el océano") con un crucifijo.


A las 11 de la mañana la compañera de Hendrix llamó a la ambulancia porque no despertaba. Los paramédicos -que lo transportaron al humilde hospital St. Mary Abbot, muy lejos del apartamento- le informaron que sólo dormía, por lo que nunca mostraron prisa por llegar al nosocomio. ¿Por ser negro? ¿Por su fama de usar drogas? ¿Por ser un icono sexual que desviaba a los jóvenes?


Cuando arribaron al hospital descubrieron que su corazón, ese que explotaba en cada show, había dejado de andar después de unas horas de estar en coma. ''Lo sentimos; se ha ido'', dijeron los médicos.


La policía recomendó a Monika no declarar ante la prensa, aunque tampoco aquélla pudo aclarar si realmente había sufrido una ataque cardiaco luego de ingerir pastillas para dormir o si se ahogó con su propio vómito tras consumir alcohol y drogas, como lo tienen en su versión.


Scotland Yard intentó reabrir el caso, pero por falta de pruebas lo cancelaron. Hendrix -según ellos- murió ahogado por su propio vómito luego de ingerir barbitúricos. Monika recibió una llamada de un hombre misterioso que le decía que no dijera nada acerca de la muerte o le pasaría algo a ella. ¿Qué raro, no?


Los periódicos publicaron verdades a medias en relación con su muerte; hasta el mismo Eric Burdon, quien era muy allegado al guitarrista, declaró que Jimi se había suicidado.


Aún duerme


Los esfuerzos de Hendrix por mejorar su imagen de salvaje e irreverente, que los medios le habían formado en los dos últimos años, se habían acabado en pocos días. Los periodicazos lo convirtieron en un sexomaniaco y drogadicto que vivía en los excesos; algo que el mismo Jimi criticó: ''Los músicos jóvenes a veces pierden con los excesos su otra mitad: la espiritual. Por eso, cuando la gente está en un lugar por un propósito real, auténtico, son los momentos en los que me inspiro como ser humano.''


A él le quedó esa oscura reputación que eclipsó su verdadero mensaje de amor, libertad y hermandad que siempre propagó mediante su música. Fue enterrado en el cementerio Greenwood de Seattle.


El canto de la guitarra


Aunque Jimi Hendrix nunca estudió música, fue el puente entre el blues y el rock. ''Mi música está planeada para llegar al alma de las personas”, dijo una vez.


Simplemente fue un mesías, un virtuoso de ese instrumento llamado guitarra eléctrica ("mi Hermosa Negra") que ejecutaba con su hechizante mano zurda y cuyo tañido acompañaba con una penetrante voz que expresaba un blues gritón y explosivo.


Hendrix decía, con la modestia de los dioses terrenales, que aunque tenía muchas ideas, había algunas que no podía expresar por no haber estudiado música.


La guitarra fue más que un instrumento: era su inseparable amante, la cual se perpetró en su mente y alma desde su infancia en Seattle; lugar que ahora lo tiene como hijo pródigo, pues hasta estatua de él hay.


Jimi se inició como músico de estudio para los Isley Brothers, Little Richard y King Curtis, con su Curtis Knight and the Squires, alrededor de 1964. Creo su propia banda llamada Jimmy James and the Blue Flames. 


Luego de tocar en pequeños clubes fue contactado por Chas Candler, de los Animals, quien lo llevó a Londres para reunirlo con el baterista Mitch Mirchell y el bajista Noel Redding (los cuales llegaron por un anuncio en la revista Melody Maker) y así crear el concepto Jimi Hendrix Experience, con el que demostró al mundo la sintonía perfecta de una blusera voz y la acidez del rocanrol con los alaridos de su lira.


Por sus catarsis cotidianas en el escenario, grabó la canción Hey Joe, que fue la catapulta para su lanzamiento en Europa. La idea de Chandler era convertirlo en un bluesman importado de América.


A partir de la salida de sus dos siguientes discos, la sicoldelia fulminante de Hendrix alcanzo el zenit de la comercialización, ya que los jóvenes creían en el poder de sus palabras: ''lo positivo está muy cerca de lo negativo, si tienes la palabra God (Dios) y la inviertes (dog, perro) cambia su significado totalmente''.


No obstante, en 1969 la banda se desvaneció, por lo que en Woodstock tiene que tocar con una improvisada agrupación: Electric Sky Church.


Posteriormente forma Band of Gypsys, junto a su amigo del ejército Billy Cox, así como con Buddy Miles, con los que nace el disco Band of Gypsys. 


Jimi tocaba con los dientes y con la lengua y al final de muchos conciertos la guitarra acababa en llamas, como una especie de sacrificio. Fue un genio que influyó no sólo al mundo del rock, sino también al del pop, el blues o el jazz y se convirtió en uno de los músicos más importantes del siglo XX. Mañana se cumplen 50 años de su muerte, en Londres, ahogado en su vómito, tras haber abusado de las drogas. Tenía 27 años y una vida intensa y abrasadora.