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| Alex de la Iglesia |
Alex de la Iglesia es dueño de un fascinante humor negro. Una vez charlé con él en un festival de cine de Guadalajara. Esa ocasión, el director estaba en México intentando promover La comunidady 800 balas, dos de sus cintas que nunca encontraron nicho. Ninguna distribuidora se interesó. Si acaso La comunidad,producción que en 2000 fue postulada a 15 premios Goya y que dio el galardón en el Festival de San Sebastián a Carmen Maura, su protagonista, como mejor actriz, fue exhibida en nuestro país por televisión de paga. En ese encuentro de cine de Jalisco, De la Iglesia "vagó por los pasillos de su hotel semidesnudo en busca de distribución, pero no la encontró", y lo que hizo fue, "darse a la bebida por las noches... Es una pena", me contó irónicamente el realizador, que tiene en su filmografía títulos como Mirindas asesinas(cortometraje),Acción mutante, El día de la bestia, Perdita Durango, Muertos de risa, Crímenes de Oxford, Las brujas de Zugarramurdi. Alex de la Iglesia es uno de los realizadores más destacados en los recientes años en España, donde inclusive fue presidente de la academia de cine de ese país. Tiene siempre un buen discurso, no sólo personal, sino cinematográfico que en lo personal lo hace uno de mis favoritos. Es un chingón del humor negro que dice que los grandes sabios son los que saben hacer reír y que la diversión es el único camino a la reflexión. Alex de la Iglesia me comentó que la comedia es el lenguaje de los dioses, que “el drama me resulta atractivo, igual el terror, incluso me gustan las cintas que no tienen género, pero no hay nada mejor que la comedia. Si alguien se dice realmente bueno, algún día debe filmar una comedia; es a lo que tengo más respeto en mi vida. Para mí los grandes sabios son la gente que sabe hacer reír. Yo establecería una secta religiosa que guarde el culto a la risa”. El gordo bilbaíno me recordó que a un amigo suyo que hablaba de los humoristas estadunidenses decía que había dos tipos de humor: “los que se ríen de sí mismos y los que lo hacen de los demás. A mí me resulta más cómodo, quizá por cobardía, hacerlo de mí mismo. Me resulta más amable y me da pie a hacerlo de los demás. Esta es un profesión en la que rápido puedes perder el norte. Debes saber tus límites y luego intentar contar las cosas con la mayor de las tranquilidades y sinceridad.” Le pregunté si considerabapenoso que la comedia se manejaramal en el cine, a lo que me contestó: “Es una desgracia, pero por otro lado es una ventaja, porque si fuera reconocida se le daría un peso y un rigor que la harían decaer. Desde el momento en que los idiotas se dieran cuenta de que la comedia es algo importante, la estropearían. Es perfecto que esté en un lugar absurdo, en el cual es valorada por un individuo de la calle o por un intelectual. Es el gran lenguaje, es la clave de la vida.” Alex dibujaba historietas desde los 10 años; se recibió como licenciado en filosofía. Trabajó como director artístico en programas de televisión, así como en la cinta Todo por la pasta, de Enrique Urbizu. Decía que México lo volvía loco:“El cine en habla española no tiene repercusión desgraciadamente para nosotros, porque creo que es muy bueno, pero el problema es que no tenemos esa repercusión que tiene la gran industria de Hollywood. Cuando haces una cinta te desnudas, dices quién eres, qué es lo que te gusta, hasta dónde llegas para plantear un problema, tu nivel anímico, si eres un pesado o un idiota. No obstante, México es especial: me vuelve loco, siempre que voy me dan ganas de quedarme, porque la vida se vive intensamente; por desgracia, ahora España se ha creído Europa. Recuerdo que hubo momentos en el que nos parecíamos mucho a ustedes y eso se ha perdido. Europa se ha globalizado, pero a la baja, encuentras las mismas putas tiendas en todos los países. Leen los mismo putos libros, ven las mismas putas películas.” Ahora, el realizador estrena 30 monedas, serie española de HBO. Álex de la Iglesia transforma Pedraza, un pequeño pueblo de Segovia, en el epicentro de la lucha entre el bien y el mal en 30 monedas.Monstruos, posesiones, exorcismos, reliquias e incluso el mismísimo diablo se dan cita en esta ficción en la que el director de El Día de la Bestia vuelve a combinar la iconografía religiosa con oscuros elementos sobrenaturales para destapar una demoníaca conspiración global que busca hacerse con las 30 monedas por las que Judas traicionó a Jesús. Compuesta por ocho desmesurados episodios que se estrenaran semanalmente en HBO, '30 monedas' -que celebró su puesta de largo mundial como Proyección Especial Fuera de Competición en el 77º Festival Internacional de Cine de Venecia en septiembre y también pasó por Sitges el pasado mes de octubre- supone la segunda incursión de Álex de la Iglesia en el mundo de las series tras Plutón BRB Nero, una comedia futurista que emitió La 2 entre septiembre de 2008 y diciembre de 2009. De la Iglesia señaló en una entrevista concedida a la agencia española de noticias Europa Pressque esto tampoco supone abandonar a su suerte a las salas de cine, que atraviesan una situación crítica lastradas por la pandemia de coronavirus. "Por supuesto que quiero que los cines sobrevivan y estoy absolutamente de acuerdo con todos los que quieren mantener las salas. Pero eso no significa que no piense que en este momento existen otras ventanas y que crea que las plataformas han ayudado a que el audiovisual esté viviendo una auténtica edad de oro", argumenta al ser preguntado por la carta firmada por numerosos representantes del cine español como Almodóvar, Trueba, Coixet o Bayona en la que reclaman al Gobierno un "plan de supervivencia" para las salas. "Los formatos son absolutamente compatibles y negarse a la compatibilidad es negar el avance. Esto podría haber ocurrido hace 10 o 15 años, y no se hizo porque la industria no lo entendía, ahora lo tiene delante y es lamentable que algunos sigan sin verlo", proclama De la Iglesia que ya defendió esta "compatibilidad" de ventanas durante su etapa como presidente de la Academia de Cine, cargo que ocupó de junio de 2009 a abril de 2011. "Hay que salvar las salas, sin duda alguna, pero lo que hay que salvar fundamentalmente es la producción cinematográfica y ahora las salas no son la única ventana", sentencia el director que en '30 monedas' viaja desde Segovia hasta el corazón del Vaticano de la mano de tres improbables héroes: un cura exconvicto y boxeador (Eduard Fernández), una veterinaria (Megan Montaner) y un alcalde algo atolondrado (Miguel Ángel Silvestre). Tres singulares personajes que se enfrentan a demoníacas y poderosas fuerzas que buscan reunir la reliquia más codiciada, las 30 monedas de Judas. Y una de ellas ha acabado en Pedraza. Y también tres, curiosamente, son los motivos que llevaron a Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría, su colaborador habitual y co-creador de la serie, a elegir este pueblo segoviano como escenario de una serie en la que la localización tiene "un papel importantísimo". “La religión católica está presente en mi vida desde el minuto uno. Está en nuestra historia, en nuestras tradiciones y en nuestra manera de ver el mundo, sea eso para bien o para mal", sostiene De la Iglesia que a partir de una premisa, "la existencia del bien y el mal", desmonta "esa visión maniquea" para intentar hacer ver al espectador que "en el mal hay elementos de bien y que en el bien hay elementos malvados y que no existe el uno sin el otro". |
