domingo, 24 de enero de 2021

Ulises Lozano: mente electrónica de Kinky

 

Ulises Lozano, cerebro electrónico de Kinky


Nació en Chihuahua y desde niño, la música que penetró en sus oídos fue la de grupos como Los Tigres del Norte, Ramón Ayala o Los invasores de Nuevo León…


Me encanta la regional mexicana tanto como el rock o la electrónica. Crecí con ella”, dice Ulises Lozano, quien es conocido por estar tras las teclas y el acordeón de la banda de rock Kinky, 

“que tiene su parte de elementos sonoros del norte de México”. El acordeón lo dice todo.


Con ese grupo obtuvo unas 11 nominaciones al Grammy Latino, pero nunca se llevó ese premio.


Hace poco fue reconocido con uno, pero en otro género: el de música de banda. Fue el productor de Playlist, de Chiquis Rivera, que obtuvo el galardón como mejor álbum en ese rubro.


Con sencillez orgánica, Ulises Lozano comparte la secuencia de que cómo llegó ese gramófono a sus manos:


Escena uno: llega a su casa una caja que contiene el software de Kontakt, (de Native Instruments).

Escena dos. En un estudio pequeño en Los Ángeles graba metales interpretados por algunos de sus amigos. 

Escena tres: recibe una nominación y gana un Grammy. 


No hice más, neta”, afirma el también creador del sello independiente Kin Kon, que apoya a nuevos artistas.


Asegura: “No anduve por ranchos grabando. Estuve en mi casa con el sintetizador haciendo las sesiones, los demos. Luego, grabé con mis amigos para que quedara chingón. No hay muchos secretos. No gasté mucho dinero. Si me dices cuánto fue en la producción, diría: lo que te cuesta el instrumento electrónico, y los metales en vivo, porque incluso, yo toqué el acordeón en el disco.”. 


Esta clase minimalista para obtener un reconocimiento, en realidad no es tan simple. Conlleva años de bagaje, pasión y honestidad, con lo que concuerda Ulises, quien también comparte la historia de Playlist: “el manager de Chiquis buscaba algo diferente; un giro en la regional mexicana.” 


Narra: “Ella tiene influencias de rhythym and blues y de rap, y a los dos nos gusta la regional; también tenemos influencias de la electrónica. Esa parte de la mente abierta a la hora de crear es lo que nos llamó para producir el disco”.


Lozano considera que “hay que actualizar la música regional. Por eso, esta producción era un reto”, que al final se cumplió, porque llegó al mejor lugar: “donde está la gente, la cual primero se cuestionó si en verdad era regional mexicano, pero le gustó. Siento que abrimos brecha a un público nuevo que posiblemente no se habría acercado a la banda y a la regional. Le metimos soniditos nuevos. Efectos que no se usaban antes”. 


Quien reitera su amor por los metales y el instrumento del fuelle, tan norteño, comenta que “ganar en esa categoría es tan importante como haberlo hecho en la música alternativa”.


En realidad, “no todo está en mostrar innovación, sino en forjar un equilibrio… Es importante conocer el género (norteño), tenerlo en la sangre para romper las reglas o proponer.No puedes romper reglas de un año para acá. Es algo que debes traer en en la sangre, por ello sé cómo me gustaría escuchar a la regional mexicana hoy día. Tienes que buscar no sonar como Intocable o Pesado”.


Agrega: “En el caso de Chiquis, tuvimos que encontrar un sonido especial para ella, algo con lo que se sintiera cómoda y no se pareciera a nada ni nadie. Eso tiene una parte de conocimiento del género y también de cómo nos gustaría escucharlo. Sin olvidar que, cuando lo escuchen, digan: es Chiquis Rivera.” 


--¿Crees en la sinergia?


--Sí. No se trata de sólo experimentar por hacerlo. Siempre tuve la pregunta de: ¿cómo me gustaría escuchar la música regional hecha hoy día por una mujer? Más que haber puesto efectos o ruiditos para salirnos de lo tradicional o proponer un experimento, la idea era hacer algo normal, pero que se escuchara contemporáneo; que te dieras cuenta de la evolución en ese género. 


--¿Qué herramientas usaste en la producción?


--Todas las maquetas que presenté a Chiquis y a los otros productores fueron hechas con Software, con instrumentos virtuales. 


En la explicación de su proceso creativo en el disco Playlist, Ulises hizo maleable metales reales con los virtuales: “encontré un lugar, uno que hace que se combinan, que suenen diferente.”


Ese tipo de cosas “posiblemente no se hubieran hecho si alguien no usa este tipo de tecnología”.


Por ejemplo, “un músico regional no hace eso. El viene, trae a la banda, graba y listo. No tiene la opción de saber cómo se escuchan unos trombones del sintetizador Kontakt. Ese tipo de experimentos también son los que le dieron un sonido especial al disco de Chiquis Rivera, que también tiene mis propias librerías. Tengo de acordeón, de tuba, de bajo sexto. Las empecé a armar cuando venían mis amigos a grabar. Les pedía unos shots extras y así las fui creando. Ahora, puedo generar esas pequeñas maquetas de banda o de regional mexicana, que sirven como guía para producir”.


--Se escucha sencillo y de locura a la vez el trabajar en lo digital con sonidos orgánicos. ¿Se puede hacer algo extraordinario con la mejor tecnología pero sin una sensibilidad humana detrás?


--No. Todo está en uno. Ese es el resumen de la secuencia de escenas que compartí para ganar un Grammy. Que en cada quien está el hacer algo bueno, mas no en los estudios o en las grandes producciones. Tampoco está en el dinero que tienes que invertir. Por ejemplo, lo que tengo (equipo y software) lo puede tener cualquiera que se dedique a un nivel medio. Pero eso sí, uno tiene que ser el profesional.


A lo que se refiere es que “no necesitas tener lo más nuevo, ni la más grande computadora”.






Lozano se sincera: “Pudieras decir: Ulises está en Los Ángeles, tiene el mejor estudio, graba con los mejores. Nada qué ver. Estoy en un cuartito que igual lo puedo tener en México y donde grabé todas las voces de Chiquis; no hay más. Tengo un micrófono decente, una interface, mis librerías y listo. El disco se hizo con lo que hay, porque en realidad todo está en las personas”.


Advierte: “No es que se me haya ocurrido hace un año empezar con esto de la tecnología. Desde 2013 estaba experimentando en la música regional mexicana con softwares de música electrónica, sobre todo, para hacer música que le guste a la gente de la calle.”


--La tecnología ha abierto puertas y también acercado a creadores. ¿Kin Kon Records es parte de ese link? 


--El acercamiento es la esencia del sello. Tanto es importante trabajar con artistas grandes que tienen una trayectoria, como con las nuevas generaciones. Para nosotros es importante ayudar a los chavos a difundir sus ideas. Hay que recordar que son los productores o intérpretes que se quedarán. Tenemos un sello chico pero para ellos es la oportunidad de crear sus primeros experimentos, eso sí, supervisados por alguien que tiene experiencia. Más que lucrar es apoyar.


Ulises habla sincero en una época en que es necesario serlo.


Dejó de importar en redes sociales con quien estás o con quién te tomaste la foto; presumir. Todo eso se acabó, ya nadie charolea. Ahora las oportunidades son para todos porque ya está dejando de importa el faroleo, el bluff; nos dimos cuenta de que todos somos iguales”.



domingo, 17 de enero de 2021

El ritmo es el rey: Ismael Cancel

 





El ritmo es el rey porque determina el tiempo y el espacio… donde va a estar todo lo demás”.


Lo anterior, lo dice con instinto el puertorriqueño Ismael Cancel, para quien el ritmo lo es “casi todo”, porque “amarra cualquier melodía”. 


Al oriundo de la bella San Juan, sus palabras se le escuchan como percusiones. Cuentan sus abuelos y su madre que desde pequeño buscaba cubetas para el agua, las volteaba y a las golpeaba. Fueron sus primeros tambores.


Ya en la escuela primaria estuvo en un programa de educación musical. Formó parte de un grupo instrumental de 20 ó 30 miembros. Todos tocaban teclados, pero había un baterista. El pequeño Ismael, al frente de unas teclas, no dejaba de observar al percusionista.


Un día, por azares del destino, el bataquero se fue y él no dudó en montarse en la batería e imitar lo que hacía su ex compañero.


En esa banda tuvo oportunidad de tocar en competencia de escuelas, pero también en plazas y otros sitios. No era un trabajo pero parecía como si ya fuera uno. Los jóvenes instrumentistas hacían de todo en el grupo, hasta de técnicos. Ayudaban al profesor a montar todo.


Cuando esa etapa acabó, Ismael pasó a la escuela superior donde se entregó a la percusión. Conoció la conga, el timbal… las percusiones latinas.


Ese apego a los instrumentos que suenan con golpes se inició profundamente “cuando ese muchacho dejó la batería, y me subí a ella”, afirma Ismael, quien sigue en la música y por cierto, acaba de ganar un Grammy Latino como Mejor Canción Alternativa por En cantos, que interpretan su paisana y compañera Ile, y la mexicana Natalia Lafourcade. 


Ismael conoce bien esos reconocimientos. La banda en la que fue el baterista ha conseguido más de 20. Nos referimos a Calle 13, coctel de ritmos latinos que detonó un sinfín de subgéneros urbanos.


Ismael tiene relación con Eduardo Cabra (Visitante) desde que cursaban primaria. También compartieron antes con la agrupación Bayanga, grupo de world beat que hacía rock medio skaceadocon fusiones. También ha compartido la tarima con chavoscomo Gustavo Santaolalla, Rubén Blades o Maná…


Ahora, su dinamismo le hace estar en la producción de artistas con punch internacional como Ile, ex voz de Calle 13; de combos como Plena Combativa, proyecto musical político-feminista que busca visibilizar y exigir protagonismo para las percusionistas que difunden ese ritmo original de puerto Rico, así como de trackstales como Flor,de Los Rivera Destino, que hicieron junto con Bad Bunny.


¿Qué le da la percusión a un combo? Pregunté en una charla a Ismael.


Responde: “El latir. La percusión es la parte rítmica de lo interior. Es la conexión orgánica con la naturaleza de nuestro organismo. El pulso es el bpm (beat per minute/latido por minuto) de un organismo. Y de ahí sale todo, porque cuando el músculo deja de latir, hace un silencio. Para mí lo es casi todo; es lo que amarra la melodía.”


Ismael es un músico instintivo.


El instinto es el poder decir: me gusta o no. A veces te salva o te puede traicionar. Lo que no puede fallar es el mal uso del instinto, que es como todo, uno tiene que desarrollarlo y reconocer cuando falla; es toda una herramienta increíble. Es algo que que debe estar en toda producción musical, en toda pieza creativa. Todo lo que tiene que ver con sentidos tiene que ver con el instinto. Puede ayudarte a tomar por el camino correcto o por uno incorrecto con la posibilidad de rectificar. Es loco que pensemos que una vez nos traicionó porque a veces abre puertas”. 


--En En cantosescuchas eso, el trabajo con instinto. Le reviré.


--Con esa rola me surgieron en mente colaboraciones. Ésa me pedía a Natalia Lafourcade. El instinto te llama y hay que saber contestarlo; puede ser ese mensaje morse o uno que viene de miles de maneras.


--¿Es importante el reconocimiento a los ritmos originales de tu país, como la plena?


--Es real si una canción lo pide o no se mantiene todo usar la misma formula de ritmos. Si algo tenemos los latinos es que todos hicimos un estudio del tambor, que “es un factor de conexión en LatinoaméricaNos han tratado de educar a algo de que si en una canción hay mucho tambor o mucha cuerda puede ser muy folclórico, pero no. Hemos hecho estudios para determinar que en nuestras rolas no estuviera muy presente, pero sí de una forma sutil. Para que la gente te escuche una plena no la dejas pura. Para que no se sienta el cuero le das un equilibrio fino.


Ismael ha adquirido su experiencia luego de trabajar con Calle 13 “como obrero instrumentista”, algo que nutrió de diversos ritmos originales. 


--Tus instrumentos, es decir, tu batería, tus percusiones como timbales, tambores batá o congas, son muy tangibles. ¿Cómo has hecho la conexión con lo digital?


--Me impresiona porque son maquinas que no se crearon ayer. Native Instruments ha revivido lo que ya estaba; sonidos con capacidades ilimitadas. Es algo que me tiene con la mente volada. 


El productor afirma que lo electrónico “da un poder que no logras con un tambor. Hay ondas que no las hace un tambor y son muy poderosas. Hoy, no hay límites de lo que se puede llegar imaginar. Yo, como percusionista, me vuela la mente lo electrónico. Puedo hacer un ritmo y luego otro, y montarlo como sampler, y encima de éso, crear un mundo de delays. Estamos en un punto que lo que importa son los detalles”.


Agrega: “A un tambor le das seco, le das abierto, le das anilla, le buscas un par de zonas distintas pero no tiene más de diez golpes.”


Lo electrónico, comenta Ismael, “te acorta el tiempo de grabación”, aunque luego, “estarás ocho horas buscando sonidos. Es difícil buscar lo orgánico en lo digital, y si cuando estás produciendo una rola, y te vas a la segura, no se va a escuchar la percusión. Hay que buscar el espacio donde la percusión aporte, para que la gente vaya entendiendo la importancia del golpe”.


--¿Crees en la música como vehículo de transformación social? 


--Aunque uno se quede muy en una zona de confort seguro que en alguno momento, a ti o a tus nietos le va a llegar ese mal que esta pasando. Tenemos que velar por el de a lado. No podemos creer que si estamos bien todos los demás lo están. Cuando algo no esté bien uno tiene que ser parte para tratar de mejorar algo. Nunca nos vamos desconectar de los demás. En lo personal, no me siento bien si sé que algo no está bien. Desconectarse de la responsabilidad social es desconectarse de la sociedad y aunque seas el más egoísta, algún día el agua te va a llegar”.


--¿Qué cambiarías en tu país si estuviera en tus manos?


--Quisiera tener un pueblo informado. Un problema del mundo es la desinformación porque está te lleva a tomar malas decisiones. Como colonia que somos, han logrado su cometido de tener un pueblo desinformado, un pueblo que no sabe lo que debe saber. Nos han enseñado a ver que el imperio tiene el control. En Puerto Rico la mayoría votaron por ser parte de Estados Unidos porque piensan que los han adoctrinado a que sin ellos no podemos. Quisiera un pueblo empático. Desde chiquito sé que el puertorriqueño es una gente calurosa y amable, pero con tanto golpe, con tanta desilusión, ésta se ha ido endureciendo. Por eso es fundamental la información.




Durante años y en la batería, Ismael capturó fotos de los conciertos de Calle 13


--¿Qué piensa quien ha capturado con fotos la energía de los conciertos ahora en esta temporada de encierro por la pandemia?


--Hay una parte en una banda que se nutre de tocar en vivo pero también tiene otra de estar en cerrado. Tú no puedes salir a tocar hasta que no esté listo tu trabajo, que se hace encerrado. Hay procesos y ahora nos toca jugar adentro y no jugar afuera. Cualquier productor musical sabe que hay unas horas que uno pasa solo, practicando, creando siempre solo. Por más que trabajes con gente con los que tocas en vivo siempre hay momento de encontrase uno y de buscarse. La tarima es necesaria pero ya habrá tiempo.


Ahora mismo, Ismael está haciendo el tercer disco de Ile, produciendo por ahí a dos artistas estadunidenses, uno de éstos es tecladista de Ile y tiene su propio proyecto. Y “a otra muchacha de acá a la que también estamos produciendo su primer disco”, concluye.