domingo, 25 de septiembre de 2016

Adictivo Diablo Luminiscente



                                                                  Elle Fanning en una escena de El demonio neón


A las agencias de modelaje en Los Ángeles llegan a diario decenas de chicas adolescentes que provienen de todo el país cargando únicamente una maleta que contiene sólo su belleza.

Quieren ganar dinero, ser reconocidas y convertirse en unas maniquíes. Pero la mayoría se quiebra en el camino bajo la presión de no ser tan hermosas como quisieran… ni tan jóvenes como las que seguro irán a probar suerte al otro día.

La delgadez nunca es suficiente para los agentes y los promotores, porque las modelos siempre “están gordas”.

Si sobreviven, el paso siguiente es la producción: nunca se es tan perfecto y muy jóvenes se intervienen estéticamente a manera de vicio.

La envidia y el egoísmo fluyen naturales por la sangre de algunas, las cuales compiten a muerte por ser el foco de atención.


                                                                                         


El Sol en un crudo invierno

“¿Qué se siente entrar a una habitación, tan fría como el invierno en la que tú eres el Sol? "

La pregunta forma parte de un diálogo de la película El demonio neón.

La hace la modelo Abbey Lee, ángel de la marca Victoria's Secret, a quien el realizador danés Nicolas Winding Refn convirtió en una despiadada maniquí que hace la vida tortuosa a una hermosa menor de edad que llega a Los Ángeles para ser modelo.

La adolescente y protagonista del filme es la actriz Elle Fanning, quien en la cinta deslumbra y parece tan alta como las modelos que palpitaron ante la cámara de cine y actuaron como ellas mismas. Bueno, sin el nivel psicópata de los personajes del cineasta.

El éxito de El demonio neón ha sido el boca a boca, que ha rebasado incluso a la infinita gama de calificativos mamones de críticos que llenan las páginas de lugares comunes.





El primer fashion film de largometraje


El demonio neón es el primer fashion film de largometraje que se realiza.

Ese término se ha dado propiamente a los cortometrajes de moda, pero en el caso de este diablo luminiscente, me atrevo a decir como emergente productor y musicalizador de fashion films, que su narrativa es orgánicamente la de esta nueva modalidad audiovisual, con su osadía, su intuición, su movimiento; con el poder alucinante de una música que engancha como droga.

Es un coctel de deseos entre el cine y un shooting en movimiento, tan grotesco como el mundo de la moda. Un pequeño retrato lóbrego y con una deslumbrante paletas de colores, tan brillante como la subjetividad de la belleza.

La música, compuesta por piezas electrotenebrosas, es en sí un narrador en off que se une a una sesión de fotos mutada en tomas y secuencias: metáfora cinematográfica que por cierto se exhibió en el festival de Cannes, en el que Nicolas Winding Refn ya obtuvo un galardón como mejor director.

Nicolas es un freak que imprime su esencia y su gusto por el terror, apoyado por un adictivo score manufacturado por Cliff Martinez, quien ha trabajado con él en otras ocasiones.

Hacen una sesión en varios cuadros por segundo, en los que brillan, además de Abbey Lee y Elle Fanning, la actriz y cantante Jena Malone.



                                                                  Jena Malone y Elle Fanning
                                                          


Winding Refn nació en Copenhague. Vivió su adolescencia en Nueva York, donde luego de volver de Dinamarca, intentó estudiar en la escuela de arte dramático de esa ciudad, donde lo corrieron.

Se fue a estudiar cine a su tierra natal, pero nunca terminó. No obstante, dirigió su primer largometraje a los 26 años.



                                                                                            Nicolas, durante el rodaje

 
El demonio neón se sigue exhibiendo con gran aceptación en la Cineteca Nacional. 

martes, 19 de julio de 2016

España quería encarcelar a cantante por tuits "terroristas"

                                                                                     César Strawberry, J. Al Andalus y Peón Kurtz, de Def Con Dos


Conocí al cantante César Strawberry en 1998. Su banda, Def Con Dos, actuaría en la Ciudad de México. Tuvimos una larga charla en la que me platicaba cómo se elaboraban las rolas del grupo, que nació en 1990 y la cual alcanzaba trascendencia desde ese tiempo por haber compuesto temas para los filmes de Álex de la Iglesia: Acción Mutante (1993) y El día de la bestia (1996).

A la fecha, Def Con Dos tiene unos 14 discos. Todo un dispensario para recetarse dosis de irreverencia musical.

“En un principio teníamos un rollo surrealista, y editábamos manifiestos combativos y los repartíamos en la calle, siempre en contra de la estupidez humana y, con base en eso, desarrollamos las letras de las canciones que nos han otorgado compromisos con la sociedad”.

De esta forma, César justificaba la ironía y combatividad social de su agrupación.

El tema de este músico en el blog es porque el gobierno español lo quería meter a la cárcel.

Lo que supuestamente hizo este malvado músico fue que, a través de su cuenta de Twitter, “enalteció al terrorismo” y “humilló a las víctimas”, según las autoridades españolas, que de forma patética siguen de cerca los pasos de los artistas que son críticos.

Uno de sus explosivos tuits fue 11 de noviembre de 2013. El músico escribió refiriéndose a la presidenta del Partido Popular (PP) de Madrid: "El fascismo sin complejos de Esperanza Aguirre me hace añorar hasta a los Grapo" (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre).

César Montaña Lehmann, nombre real de Strawberry, mencionaba en otro mensaje de la red social sobre el secuestro en los años 90 de un ex funcionario, por parte de ETA: "A (José Antonio) Ortega Lara habría que secuestrale ahora."
César Strawberry (Def Con Dos): "A Ortega Lara habría que secuestrarle"

"A Ortega Lara habría que secuestrarle ahora", decía uno de sus comentarios difundidos en la red social a los que ha tenido acceso Europa Press y que obran en la investigación realizada por la Guardia Civil. En concreto este comentario fue publicado el 27 de enero de 2014 a las 20.21 horas y hacía referencia al funcionario de prisiones secuestrado por ETA en un zulo durante 532 días entre 1996 y 1997.

Leer mas: http://www.europapress.es/nacional/noticia-cesar-strawberry-def-dos-ortega-lara-habria-secuestrarle-20150519200133.html

(c) 2015 Europa Press. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de este contenido sin su previo y expreso consentimiento.
César Strawberry (Def Con Dos): "A Ortega Lara habría que secuestrarle"

"A Ortega Lara habría que secuestrarle ahora", decía uno de sus comentarios difundidos en la red social a los que ha tenido acceso Europa Press y que obran en la investigación realizada por la Guardia Civil. En concreto este comentario fue publicado el 27 de enero de 2014 a las 20.21 horas y hacía referencia al funcionario de prisiones secuestrado por ETA en un zulo durante 532 días entre 1996 y 1997.

Leer mas: http://www.europapress.es/nacional/noticia-cesar-strawberry-def-dos-ortega-lara-habria-secuestrarle-20150519200133.html

(c) 2015 Europa Press. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de este contenido sin su previo y expreso consentimiento.

La fiscalía pedía una pena de 20 meses de cárcel, y otra de ocho años de inhabilitación absoluta, así como dos de libertad vigilada. Pero este martes 19 de julio una corte lo absolvió. La Audiencia Nacional determinó que no se probó que los mensajes en Twitter fueran "un llamamiento a la violencia o la justificación de acciones terroristas".



Criminalización de la disidencia política

La semana pasada César fue a defenderse ante la Audiencia Nacional, donde negó cualquier apoyo al terrorismo y la violencia. Vinculó esas expresiones con su labor de “artista multidisciplinar”.

“Criminalización de la disidencia política y de la ficción”, consideró el músico, hombre de aspecto rudo que dice lo que piensa, pero esta vez no contó con el arma de dos filos que es la red social de los 140 caracteres.

César se justificó: “Mi obra se caracteriza por un nihilismo surrealista que cuestiona el entorno en el que vivo desde pequeño con humor, sarcasmo e ironía (…) para que la gente vaya más allá de los dogmas políticos, ideológicos y religiosos (…) y del gran centro comercial y cultural que nos quiere inculcar el sistema.”


                                                                                       El músico a la salida de su audiencia la semana pasada



Es sólo un cantante de rock

Quien lo defendió a ultranza es el cineasta bilbaíno Álex de la Iglesia, reconocido director y un hombre inteligente y congruente al que tuve el privilegio de entrevistar en varias ocasiones.

De la Iglesia, ex titular de la academia española de cine, escribió una carta en el diario El País en la que expresó: “César Strawberry es un cantante de un grupo de rock. Eso es todo.”

Abundó: “Ha podido cometer un error: el de enfrascarse en una conversación de Twitter donde no están claros los límites entre el sarcasmo y la barbaridad. Ha podido cometer una insensatez, teniendo en cuenta la gravedad que eso supone. Pero una barbaridad y una insensatez no son razones suficientes para mandar a nadie a la cárcel, a no ser que queramos hacerlo también con miles de personas que dicen barbaridades e insensateces constantemente, en cientos de miles de tuits.”

Durante su declaración del pasado martes, el cantante se defendió al decir que sí escribió esos mensajes porque así aparece en su cuenta, pero que "César Strawberry es el personaje artístico con el que desempeño todas mis labores artísticas desde hace 26 años”.

Además, "nunca" ha apoyado "ningún tipo de actitud terrorista que implique dolor a las personas".

Hay que decir que el líder de Def con Dos logró reunir en 10 días a través de una fondeadora la cantidad de 10 mil euros, con los que pagó los gastos de su defensa jurídica. Strawberry se refirió como una "muestra de apoyo incondicional hacia la causa de la libertad de expresión, la música y la cultura".

Afirma que esos tuits no son un motivo para mandar a nadie a la cárcel y sólo cree que ha ejercido su derecho a la libertad de expresión.

César es sólo un partisano que detona bombas en forma de canciones.

En México, las cárceles ya estarían atiborradas de todos los que descargan en la red de los 140 caracteres la infinita cantidad de maldiciones contra el gobierno que tenemos.

Acá dejamos unos videos de Def Con Dos.

Me encanta el que dedican al rey chiquito, ése que se hizo popular en el mundo por cazar elefantes con el dinero del erario público. ">





















jueves, 30 de junio de 2016

Toxicomanía y proto cine noir mexicano, en Italia

                                                                                                                                              Fotograma de El puño de hierro



Un joven de nombre Carlos espera en un cuarto. Nervioso, recibe a un hombre apodado El Buitre, dealer que lo convence de abrir las puertas de la percepción con la morfina. El vendedor de droga mira al cielo, y, luego de una leve explicación, convence al curioso en la habitación, que en realidad es un picadero, lugar en el que la gente va a intoxicarse.

Esta es la primera escena de la película El puño de hierro. 

En la segunda toma, en un close up aparece un brazo y una jeringa que proporciona el arponazo.

No sería raro ver estas imágenes en una película si no fuera porque ésta se rodó en 1927, en Orizaba, Veracruz.

Morfina, heroína, cocaína, mariguana… los lugares donde los parroquianos se reúnen para meterse todo este tipo de sustancias, un mini cartel de vende drogas y hasta un inverosimil investigador infantil, forman el contexto de El puño de hierro, una especie de proto cinema noir.

                                                                                                            El picadero

Gabriel García Moreno (1897-1943) es el realizador de este raro largometraje silente de ficción, uno de los tres hechos en México que se conservan hasta la fecha, junto con Tepeyac y El tren fantasma, que también fue dirigido por él.

El puño de hierro fue recientemente “reconstruido en su relato y restaurado fotoquímica y digitalmente a partir de escenas sueltas con alto grado de deterioro y descomposición”, según anunció la Filmoteca de la UNAM, que recibió la colaboración de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas en el arreglo a esta película, que el pasado lunes se exhibió en Italia con su nueva versión.

La función fue en Bolonia en el contexto del XXX Festival il Cinema Ritrovato, uno de los encuentros más importantes en el mundo de cine recuperado, rescatado y restaurado.

En el Cinema Lumiére-Sala Officinema/Mastroianni y con el acompañamiento al piano de Antonio Coppola, la película mostró el encanto de un director arriesgado.

También se proyectará en la Fiesta Internacional de Cine en San Luis Potosí a finales de septiembre. La musicalizará en vivo Nortec: Bostich+Fussible. 


                                                                                                 Otro fotrograma de la cinta





La historia



Gabriel García Moreno era un joven emprendedor que convenció a algunos empresarios de Orizaba, Veracruz, para que lo apoyaran para crear la compañía Centro Cultural Cinematográfico, que se estableció en esa ciudad.

Con estudio y laboratorio de revelado propios filmó documentales, cortos y sus tres largos: Misterio (1926); El tren Fantasma (1926) y El puño de Hierro (1927).

Pero la precaria situación económica en el estado de Veracruz en ese tiempo terminó con las expectativas de la compañía, que pronto cerró sus puertas.

El propio García Moreno dejó las latas de las cintas a quien fungía como tesorero de la productora, William Mayer, cuya familia se mudó a la Ciudad de México.

Se dice que los materiales pudieron sobrevivir, gracias a la “audacia de un joven de 15 años”, que escondió los rollos entre los estantes de la empresa en quiebra. Ese adolescente era quien se convertiría en el historiador Aurelio de los Reyes, quien al final las depositó en la Filmoteca de la UNAM.

Algunas de estas cintas ya tenían una edición previa realizada por el propio Gabriel García Moreno. Posteriormente se hicieron dos ediciones más: la primera por Jorge de la Rosa Martínez Solares y la segunda por Jaime Ponce Barrandica.

La Filmoteca presenta ahora la tercera, en la que dice, se ha contado con nuevas fuentes documentales como la sinopsis argumental proveniente del Archivo General de la Nación.

También algunos intertítulos de la película estaban perdidos por lo que los faltantes se sustituyeron por textos elaborados a partir de la mencionada sinopsis.

Hay que recordar que luego de cerrar su loca compañía, Gabriel García Moreno viaja en 1928 a Estados Unidos. Se establece en Los Ángeles, California. Trabaja en el departamento de Backgrounds & Miniatures en Culver City, y en 1931 desarrolla incluso una cámara de velocidad continua de su invención.

Ese año regresa a México para fundar los Estudios García Moreno, que poco tiempo después se convertirían en los Estudios Azteca, de los que posteriormente separa para crear los Laboratorios Cinematográficos Moreno.


Fuera de línea


Por obvias razones, la Filmoteca de la UNAM bajó la película de su catálogo de servicio en línea, pero por si gusta, fino lector, en la red se puede ver la versión anterior. 







martes, 17 de mayo de 2016

La soberbia de Chanel en La Habana



                                                                         Al final del show en el Paseo del Prado, en una imagen del Facebook de Chanel



Me prestas tu casa para hacer un fiesta... pero no te invito.

Así actuó la francesa Chanel, una de los casas de moda más influyentes en el mundo.

Lo hizo en La Habana, donde presentó por primera vez una Cápsula, es decir, una Colección, como ahora se les nombra a los avances de tendencias.

Fue también la primera vez que en Latinoamérica se realizó un desfile de esta marca, fundada por Coco Chanel, y que ahora comanda el alemán Karl Lagerfeld.

Todos sabemos del contraste: relumbrón donde se vive la precariedad. Su lógica: el ego y la soberbia que ahora pueden alcanzar los diseñadores, llamados directores creativos.

Me gusta la moda y sus transformaciones, sobre todo la que ha saltado a las calles y ha sido creada por la propia gente y sus alcances monetarios y creativos. 

Aprecio a Cuba y a su gente, por lo que me pareció un acto de vergüenza ajena que Lagerfeld y su sello no dieran más que su valiosa presencia.

En cada pasarela, Chanel gasta mucho dinero para mostrar sus creaciones de alta costura o prêt-à-porter (listo para usarse). 

Ha montado parafernalias como una de 2010 cuando prácticamente se llevó el Ártico a París.


                                                                                                                                                  Pasarela de Chanel en 2010 en París



En Cuba, se trataba nada más de exhibir por primera vez la belleza de sus telas y creaciones, algunas, piezas artesanales y artísticas. No sólo montar una exposición de 200 imágenes del propio Lagerfeld en su faceta como fotógrafo, que se exhibió como parte del Mes de la Cultura Francesa en Cuba, preludio al esperado desfile.

Es decir, ¿cuánto pudo costar un espectáculo para todos? ¿Cuánto saldría exponer sus indumentarias?

Hubiera sido cortarle un hilo a un vestido hecho de piel de angora, como la que usa Chanel para sus prendas.

No es posible que, ahora que la moda es expuesta en museos y es parte importante de las economías en las grandes capitales, vuelva a una oscura frivolidad con actos elitistas como el de La Habana.

El desfile se realizó en el hermoso Paseo del Prado, un bulevar a 300 metros del mar, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad que mantuvo al margen a los cubanos curiosos.

En La Habana, sólo hubo pocos “invitados especiales”, pero gran todo el mundo supo del desfile en el que se dio a conocer la colección Crucero, línea en la que, además de los diseños más simplones que se han visto en sus recientes Colecciones.


                                                                                                 Ilustración de Edel Rodríguez tomada de Chanel.com


En el paso de gato destacaron las simplonas playeras de Coco con la leyenda: Cuba Libre. O las boinas muy a la Che Güevara. También presentaron cortes destacados con lentejuelas pero de igual forma con lugares comunes referentes a Cuba. Hubo sombreros inspirados en los de Yarey. Cliché barato en ropa cara.

Artistas y autoridades cubanas asistieron al acto, además de actores hollywoodenses de medio pelo como Vin Diesel, quien grabó en El malecón algunas secuencias de la saga de carros chocones Rápido y furioso número 15, 16, o ya no recuerdo.

Durante el show los agentes de seguridad se apostaron en las afueras de los edificios que rodean al Paseo del Prado --arreglado para la ocasión-- y en calles aledañas.

Desde las terrazas o los balcones se asomaban cubanos. Poco pudieron ver.


                                                                         El espectáculo en el Paseo del Prado

Comunicado de güeva



"Explorar nuevos horizontes es una manera de encender imaginaciones y renovar la visión de nuestra marca, compartiendo al mismo tiempo la cultura y herencia de los lugares elegidos para nuestros desfiles de moda", dijo Chanel en un comunicado de güeva.

Incluso se dijo que, en un afán de reverencia, el nieto de Fidel Castro, un joven de 17 años de nombre Antonio, desfilaría en la pasarela. Nunca sucedió. Sólo se incorporaron unas tres modelos cubanas.

El espectáculo finalizó con todas las efigies bailando al son de una banda afrocubana y se había iniciado con una bonita participación del dueto cubano francés Ibeyi, conformado por las gemelas Naomi y Lisa-Kaindé Díaz, hijas del extinto percusionista Angá Díaz. Fue de lo destacable.

Luego del seudo montaje, los asistentes fueron a la plaza de la Catedral, que se adecuó para, obvio, armar un reventón al que sólo accedieron unos cuantos.

Pocos cubanos, claro, como la cantante Omara Portuondo o los miembros del grupo Gente de Zona. 


La moda, hasta en museos


La moda lleva años llenando los museos más importantes de arte contemporáneo. Algunos creadores son considerados artistas. Otros tienen sus propios recintos, como el francés Yves Saint Laurent o el vasco Cristobal Balenciaga.

Hoy día, “la moda no es sólo un lujo estético y periférico de la vida colectiva, sino que se ha convertido en un elemento central de un proceso social que gobierna la producción y consumo de objetos, la publicidad, la cultura, los medios de comunicación, los cambios ideológicos y sociales...” 

Lo anterior lo afirma el filósofo y sociólogo francés Gilles Lipovetsky en El imperio de lo efímero, ensayo sobre este mundo prejuiciado que provoca el “reflejo crítico antes que el estudio objetivo”.

En una entrevista que le hice al francés en 2012 y que se público en La Jornada, Lipovetsky me comentó: “El ser humano no es monolítico; el individuo en la actualidad no es homogéneo, no está hecho de una sola pieza, sino de contradicciones”.



Mundo fascinante



En lo personal, me fascina la moda. Más bien, la cultura de la ropa, del textil, porque da identidad y muestra la personalidad.

La moda es ahora un relajamiento estilístico en el que, toda prenda se puede vincular potencialmente con toda: lo nuevo con lo vintage, los contrastes con las combinaciones... Esto da nacimiento a nuevos estilos y formas. Es decir, se ha mutado conforme a las necesidades y posibilidades de la gente, que cada vez más gusta de verse bien con lo que tiene o le alcanza.

El filósofo francés Roland Barthes, en su libro El sistema de la moda, considera la siguiente paradoja: “...la moda ha exterminado toda singularidad pensada del vestir, absorbiendo tiránicamente la singularidad institucional de éste”. (p. 407)


                                                                                                                                     Karl Lagerfeld, previo al desfile



No creo que Lagerfeld sea un tirano. Estoy seguro que es un creador. 

Al final de su espectáculo chafa en La Habana, el llamado Kaiser se presentó como hace al final: con una chaqueta con brillantes, sus clásicas gafas oscuras, sus guantes negros y sus botines. 

Y seguro, con el ego hasta el cielo. 


Les dejo el video del desfile:







domingo, 17 de abril de 2016

Música electrónica en Cuba


                                                              

Una noche en La Habana me pregunté si algún día la música electrónica llegaría a Cuba.



Pasaba unos días de vacaciones. Me hospedaba en el departamento de un edificio ubicado en el barrio del Vedado. Eran los años noventa. La espectacular vista nocturna de la capital cubana desde el piso 16 me hizo imaginar cómo sonarían los beats de cuatro cuartos, empleados en el tecno o el house, fusionados con toda la riqueza sonora de la isla. Regresé en 2001 como periodista. Esa vez registré para La Jornada lo que ocurría en el séptimo Festival de Rap de Alamar, al este de La Habana. Lo organizaba la cultural Asociación Hermanos Saíz con el apoyo del gobierno. Participaban grupos locales y artistas de España, Venezuela y Estados Unidos. Se hacía en el Anfiteatro de Alamar, entre otras sedes.



Ese año contarían ya con el auspicio institucional, porque en ediciones pasadas era clandestino. Cualquier expresión que no tuviera que ver con la cultura cubana oficial, lo era. Tiempo después me enteré de que había gustosos y creativos de la electrónica, pero se veían limitados por la falta de equipo, discos y apoyo estatal.




Festival Rotilla




Es conocida en La Habana, y ahora por la Internet, la historia de Michel Matos, miembro de la Asociación Hermanos Saíz y fundador del Festival Rotilla, rave que se celebró por varios años en la playa Santa Cruz del Norte, en Mayabeque, a 60 kilómetros de La Habana.



Antes de 2000, Matos y otros jóvenes amenizaban tocadas en lugares en el barrio del Vedado. Luego tuvieron la suerte de conocer a unos DJ's alemanes que, según él, les enseñaron a pinchar. También les dejaron discos que hacían girar en fiestas particulares, en las que casi siempre la policía llegaba para que la bajaran a la música.



Organizaron un reventón en una playa para “no molestar a nadie”. Les fue bien y en el 2004 un canal de televisión alemán los invita a realizar una gira por toda Cuba. La idea era promover la música electrónica a modo de “evangelización”, ironizaba Matos.



A cambio de financiar la producción, los alemanes filmaron todo. De ello surgió el documental Dancefloor, caballeros.



El periplo de raves terminó con el establecimiento del Festival Rotilla, en el que DJ's de Cuba y de fuera del país, así como músicos circundantes al género electrónico y Vjs, armaban carnaval por tres días.



Baile, ron y compartir con la naturaleza al estilo neojipi de los raves de otros lugares del mundo. Se realizaba cada año en el mes de agosto y era gratuito.



La última fiesta en Rotilla se realizó en 2010, ya que al siguiente año el gobierno decidió terminar con el acto. Según dijeron los organizadores su festival había sido “secuestrado”. Se acabó, pues.




                                                                                                  Festival Rotilla, en una imagen de www.lajiribilla.co.cu




Destellos mediáticos





Ahora con el paso por La Habana de agrupaciones de todo tipo, parece que se allana más el camino.



Apenas, el pasado seis de marzo en la Tribuna Antiimperialista en la capital cubana, se realizó un espectáculo a gran escala proveniente de Estados Unidos. Fue la presentación de Major Lazer, integrado por los DJ´s Diplo, Jillionare y Walshy Fire, populares por engendrar un híbrido bastante superficial que mezcla ritmos caribeños con dubstep o house. Música como para bar de spring breakers que, por cierto, bailarían hasta con mariachi. Música para público poco riguroso, que, sin embargo, llenó el foro.



Manana, en puerta




En Cuba, Manana es un concepto bien conocido. Se dice que para que al artista pueda comunicarse con su público debe tenerla. Es decir: “contar con habilidad, destreza, virtuosismo... flow, filin. Es un sentimiento que nace en el alma del artista”.



Festival Manana han bautizado a un nuevo encuentro que se realizará del 4 al 6 de mayo en Santiago de Cuba. Aprobado por el gobierno, uno de sus principales objetivos, dicen los organizadores, es "preservar y desarrollar en Cuba la música electrónica".



Pregonan que ésta “encontrará inspiración en el folclor afrocubano para crear una poderosa mezcla que la enriquezca”.



Ahora, la apertura se gesta en el ámbito de las nuevas tecnologías y fuera del centralismo cultural de La Habana. Se abre la puerta en Santiago, donde este encuentro reunirá a propuestas internacionales de calidad con las tradicionales de esa hermosa ciudad.





                                                                                                                       En las calles de Santiago




En el Teatro Heredia Santiago actuarán productores del nivel del estadunidense Nicolas Jaar, del inglés A Guy Called Gerald, o de los cubanos Diógenes y su Changuí (del mero Santiago).



Es una invitación para turistear en una ciudad tradicional.



Incluso, promueven paquetes de transporte, hospedaje y entrada a las presentaciones. Hay que ver si eso del turismo cultural no hace que la audiencia cubana, ávida de nuevos temas, sea olvidada.



Por lo pronto, más beats en Cuba con sabor a son, rumba, guajira y guaguancó. Aquí, un set de A Guy Called Gerald

domingo, 3 de abril de 2016

Mi experiencia Stand up Comedy

                                                                                                              Rutina de stand up en el foro del Cuevón       



El escenario es mágico. Pleno de poder y fragilidad...

Encima de él, cualquier humano es energía sensitiva, orgánica.

Las tablas son endebles y elásticas, duras y quebradizas. Pero dan confort cuando se tiene la oportunidad de fundirse con ellas. También son el puente para tocar a quien está de frente.

Elegante es llamarlo proscenio. Hasta parece algo sagrado, más bien sangrón. Bueno, sacro lo consideran audiencia y artista, líder y seguidores.

Es un pedestal de catarsis, de introspección. Donde se desvanece la frontera y se hace la comunicación.

Hay múltiples tipos, pero todos, así sea el más sencillo, imponen algo, porque son fábrica en la que surgen las sensaciones escénicas. Es catapulta, hangar y pista de lanzamiento.

Presentarse en uno de ellos para realizar cualquier acto es salir infectado de algo extraño.

Aunque sea que se pise una sola vez con la intención de decir o expresar algo, la sensación es bizarra, de egocentrismo, de vida.


Ludoteca de monólogo


La noche del pasado miércoles, en un foro de Plaza Escenaria, al sur de la ciudad, conocí esa ludoteca, micrófono en mano.

Me bauticé en el monólogo.

No hay nada más divertido que volar riendo, solo, aunque sea un ratito.

Y así fue mi interpretación de una breve rutina de stand up comedy o comedia en vivo, aprovechando la generosidad de Jurgan Jacobo y Lisi Esnaurrizar, profesores que ofrecieron un taller de este género a periodistas, su servidor, entre ellos.

"Todo inicia con el texto”, pregonan estos mentores. “Los periodistas ya escriben”, apuntan.

Está por verse. Hacer llorar es fácil, pero reír…

En el stand up se cuenta una historia que identifique al público. La gracia del cuento es cuestión de sensibilidad, pero ya el brincar al escenario es pura adrenalina.

Pero en efecto, todo inicia en la escritura: hay que redactar un relato sobre experiencias, temas, anécdotas… con ironía.

Situación, conflicto y resolución, elementos dramáticos, no tienen que faltar en el stand up.

La comedia se gesta en un caldo ácido social y cultural en el que se fragmentan las experiencias de la gente.


En el Cuevón


En el foro del Cuevón, las luces no sólo me abrazaron; también me señalaron, acaloraron… pero sólo unos minutos. Diez, para precisar. Eso fue lo que duró mi rutina.

Una hora antes, en el camerino, los profesores indicaban el orden de aparición de los que en la oscuridad banalizamos.

La rutina empieza. Fluye la historia. Se incrusta en la mirada de la audiencia. El imperceptible gesto, la leve sonrisa y la contagiosa risa son la respuesta.

El micrófono es un cetro y el proscenio, un reino.

¿Quién no quiere ser rey por un rato?

Y que más da si ese efímero feudo del jolgorio nos hace ahorrar la consulta de un psicoanalista.




















jueves, 3 de marzo de 2016

Goldie: niño de la calle, DJ y ahora Sir británico





                                                                                                              Goldie




Clifford Joseph Price nunca imaginó que de vivir en un hospicio terminaría siendo reconocido en un castillo.

La semana pasada en el Palacio de Buckinham, en Londres, se distinguió como Caballero de la Orden del Imperio Británico por primera vez a un DJ.

Se trata de Goldie, nombre artístico de este personaje surgido del mundo subterráneo: ejemplo del sueño humano de sobrevivencia.

Un brillo iluminó cada rincón del inmueble real inglés luego del destelló de la sonrisa de Goldie, plena de dientes de oro.

El hombre no se la creía hace unos días por estar en la residencia de los monarcas, donde Carlos, de Gales, le colgó la presea.



                                                                                                                                         Carlos de Gales y Goldie, durante la ceremonia



“Recuerdo en 1977, cuando estaba con 43 niños abandonados en la casa infantil y, ahora, mírenme”, dijo luego de salir de la ceremonia.

Su mamá era una escocesa y su papá, un paria jamaicano que los abandonó luego de que Goldie naciera.

Ella lo entregó a una casa hogar. De hecho, pasó por varias, hasta que tuvo edad para descubrir la precaria vida de su ciudad: Walsall, Inglaterra, donde las oportunidades son pocas.  

Así fue como Goldie, un niño de nadie, se la tuvo que jugar sólo con su coraza hecha con fragmentos de alma sensible.

Encontró su primer oasis: la tienda de discos del lugar, donde tuvo su primer empleo. 

Vinieron a él otros alicientes más poderosos: el graffiti, la música hip hop y el breakdance, que lo unieron a otros jóvenes con el interés de externar su arte callejero. Londres, donde se hacían encuentros de esas expresiones, fue su continuo destino.

Un concierto en la capital inglesa de los neoyorquinos Afrika Bambaataa, pioneros del hip hop, lo marcarían tanto como su aparición, ya como graffitero, en el documental Bombing.

En esa ciudad conoce a otro artista: 3-D, cuyo nombre real es Robert Del Naja, creador de la reconocida agrupación de trip hop Massive Attack.

Goldie se introduce en el mundo de las tornamesas gracias a su relación con DJ Kemestry, que ya tocaba en un club de nombre Rage, donde otros como Grooverider y Fabio comenzaban a pinchar sus discos a más de 45 revoluciones por minuto.

Goldie se enamoró de la velocidad en los giros del disco en las tornamesas, y se volcó en ellos para crear piezas basadas en los golpes rápidos del bajo y la batería en conjunto con bellas armonías, sonidos ambientales y extraordinarias voces.

Era la irrupción de un nuevo subgénero que explotaría en los años noventa en la escena electrónica de forma salvaje y sublime: el jungle y el drum and bass.

Goldie debutó con un disco que sería uno de los más reelevantes en los años noventa: Timeless, que contenía lindas y violentas piezas drum and bass, manufacturadas en fino laboratorio, por donde por cierto corrió la voz de Diane Charlemagne, intérprete que da vida al tema Inner City, reflejo de la infancia de Goldie en el barrio.

Esa placa lo llevó a ser uno de los primeros DJ estrellas. Pero uno verdadero, ése que no necesita campañas de mercado con el estúpido eslogan de revista barata: “El Mejor Dj del Mundo”. Patrañas mediocremarketing.

Goldie tuvo colaboraciones con chavos como Noel Gallagher (de Oasis) y David Bowie, con quien también actuó en la película Everybody Loves Sunshine, de Andrew Goth (1999).



                                                                                                                                                                               Goldie y David Bowie



Goldie aprecia a la pantalla grande: ha participado también con otros directores, como Guy Ritchie, quien lo invitó para Snatch, que en México titularon Cerdos y diamantes.

Luego de su exitoso Timeless, vino SaturnzReturn, que contiene la “seudosinfonía” Mother, pieza amorfa de una hora de duración en la que el breakbeat colisiona con sonidos ambient.

Publicó también Ring of Saturn, INCredible Sounds of Drum and Bass, entre otros. Además ha hecho musicalizaciones para series de la BBC de Londres, entre otros scores para filmes.


 
                                                                               Video de Inner City, con la extraordinaria voz de Diane Charlemange




“Puedo obtener en cada canción, el espíritu de sobrevivencia”, dijo a La Jornada.


Goldie ha reconocido que sus papás “no fueron los mejores”, que tuvo que crecer en la calle, y que la música y el graffiti lo salvaron, porque pudo reunirse con amigos que al igual que él descubrieron ese universo.

“Puedo obtener un balance en cada canción (como en lo que pinto), el reflejo de un espí­ritu de sobrevivencia'', me comentó en 2000 en una entrevista que le hice para La Jonada.

Goldie había venido a realizar un rudísimo dj set en el extinto bar El Hangar de la Tirana, en la colonia Juárez.


                                                                                             Tocada en La Tirana, en la colonia Juárez en 2000. La foto es de José Núñez



''El vivir en lo duro de la ciudad, donde la gente muere, así­ como las circunstancias que pasan a tu alrededor y las experiencias, es lo que me ha hecho externar lóbregos y mórbidos sonidos", me dijo el productor en esa ocasión.

Goldie, ahora clavado en yoga y meditación, dice que hoy sobrevive en la lucha contra su peor enemigo: él mismo.

Vive feliz con su esposa y sus hijas en la apacible ciudad de Hertfordshire, y sigue siendo un maestro para todos los DJ en el mundo.

Aquí el video de Temper Temper, en el que aparece Noel Gallagher: