A
las agencias de modelaje en Los Ángeles llegan a diario decenas de chicas
adolescentes que provienen
de todo el país cargando únicamente una maleta que contiene sólo su belleza.
Quieren
ganar dinero, ser reconocidas y convertirse en unas maniquíes. Pero la mayoría
se quiebra en el camino bajo la presión de no ser tan hermosas como quisieran…
ni tan jóvenes como las que seguro irán a probar suerte al otro día.
La
delgadez nunca es suficiente para los agentes y los promotores, porque las modelos
siempre “están gordas”.
Si
sobreviven, el paso siguiente es la producción: nunca se es tan perfecto y muy
jóvenes se intervienen estéticamente a manera de vicio.
La
envidia y el egoísmo fluyen naturales por la sangre de algunas, las cuales compiten
a muerte por ser el foco de atención.
El Sol en un crudo invierno
“¿Qué
se siente entrar a una habitación, tan fría como el invierno en la que tú eres
el Sol? "
La
pregunta forma parte de un diálogo de la película El demonio neón.
La hace la modelo Abbey Lee, ángel de la marca Victoria's Secret, a quien el realizador danés Nicolas
Winding Refn convirtió en una despiadada maniquí que hace la vida tortuosa a
una hermosa menor de edad que llega
a Los Ángeles para ser modelo.
La
adolescente y protagonista del filme es la actriz Elle Fanning, quien en la cinta deslumbra y parece tan alta como
las modelos que palpitaron ante la cámara de cine y actuaron como ellas mismas.
Bueno, sin el nivel psicópata de los personajes del cineasta.
El
éxito de El demonio neón ha sido el
boca a boca, que ha rebasado incluso a la infinita gama de calificativos mamones
de críticos que llenan las páginas de lugares comunes.
El primer fashion film de
largometraje
El demonio neón es el primer fashion film de largometraje que se realiza.
Ese
término se ha dado propiamente a los cortometrajes de moda, pero en
el caso de este diablo luminiscente,
me atrevo a decir como emergente productor y musicalizador de fashion films, que
su narrativa es orgánicamente la de esta nueva modalidad audiovisual, con su osadía,
su intuición, su movimiento; con el poder alucinante de una música que engancha como droga.
Es
un coctel de deseos entre el cine y un shooting
en movimiento, tan grotesco como el mundo de la moda. Un pequeño retrato lóbrego y con una deslumbrante paletas de colores, tan brillante como la
subjetividad de la belleza.
La
música, compuesta por piezas electrotenebrosas, es en sí un narrador en off
que se une a una sesión de fotos mutada en tomas y secuencias: metáfora
cinematográfica que por cierto se exhibió en el festival de Cannes, en
el que Nicolas Winding Refn ya obtuvo un galardón como mejor director.
Nicolas es un freak que imprime
su esencia y su gusto por el terror, apoyado por un adictivo score manufacturado por Cliff Martinez,
quien ha trabajado con él en otras ocasiones.
Hacen
una sesión en varios cuadros por segundo, en los que brillan, además de Abbey
Lee y Elle Fanning, la actriz y cantante Jena Malone.
Jena Malone y Elle Fanning
Winding
Refn nació en Copenhague. Vivió su adolescencia en Nueva York, donde luego de
volver de Dinamarca, intentó estudiar en la escuela de arte dramático de esa
ciudad, donde lo corrieron.
Se
fue a estudiar cine a su tierra natal, pero nunca terminó. No obstante,
dirigió su primer largometraje a los 26 años.
Nicolas, durante el rodaje
El demonio neón se sigue exhibiendo con gran aceptación en
la Cineteca Nacional.




