viernes, 24 de agosto de 2018

La DJ Asia Argento





Asia Argento en una imagen del portal italiano TGCom 24



¿Interesado en contratar a Asia Argento?


Póngase en contacto con la Agencia Sensei al correo: ali@senseiagency.com o llame al teléfono (33) 7 86 94 96 61.


Así aparece un anuncio en Internet para contratar a la italiana Asia Argento: actriz, directora… reconocido personaje en el ámbito del cine en el mundo.


Aria Maria Vittoria Rosa Argento, nombre real de Asia, es hija de la actriz Daria Nicolodi y del cineasta Dario Argento, nombre de culto en la historia del cine de terror.


La oriunda de Roma ha actuado desde los nueve años. Es decir, su curricula es prolífica. Ha rodado en idioma francés, inglés y obvio, italiano. Ha interpretado a radicales tanto como a marginales. Y lo ha hecho para cineastas de culto así como para pelis comerciales.


En Incompresa, que se estrenó en Cannes, dirigió a Charlotte Gainsbourg. Además de escribir la historia --medio biográfica--, también compuso la banda sonora.


Ahora está inmersa en una polémica porque supuestamente “abusó” de un actor al cual por cierto dirigió en El corazón es engañoso por sobre todas las cosas (2004), cuando éste era un niño de ocho años.


Asia, efigie del movimiento #Me Too, que surgió para denunciar los abusos en la industria del entretenimiento, ahora, por su libertad de amar, está expuesta.


Pero ello no le resta nada a quien también es una creadora musical, una rebelde, provocadora y simpática “loca”.


Su inquietud la ha llevado no sólo a destacar en el histrionismo y la realización. También ha hecho camino en la expresión sonora, que ha sido motor a lo largo de su vida.


Es cantante y compositora. En 2013 lanzó Total Entropy, álbum cuyas composiciones fueron escritas por ella y otros destacados.


El disco contiene dieciséis pistas que no podrían clasificarse en género alguno: parecen ser rock, soul, antipop o tecno, con tracks como (chequen el nombre) Sexodrome, Vampy o Ours, este último hecho con Tim Burgess, cantautor y líder de The Charlatans, grupo inglés de la llamada Corriente de Manchester de la década de los años 90.


Con la pieza Je t'aime moi non plus trabajó con Brian Molko, de Placebo. Aparece también en el video The Picture, del trío inglés. Se le puede ver en clips de Marilyn Manson y del propio Tim Burgess.


Algunas canciones de Total Entropy fueron intervenidas. Una de ellas, Come, remezcla de Ali Shirazinia, mejor conocido en el mundo de la música electrónica como Dubfire, y parte del dueto Deep Dish.


Y Asia también es DJ. Sus sets se han escuchado en muchos encuentros reconocidos, así como en lanzamientos de campañas de colecciones de moda.


Se da tiempo para tocar en festivales de cine, que siempre tienen actos paralelos como conciertos o, simplemente fiestas.


En 2007, en un festival de cine de Salónica, Grecia, en el que tuve la fortuna de estar, de casualidad me enteré que una actriz sería la DJ del coctel.


No soy mucho de reventar, pero siempre es grato escuchar a alguien que tras sus tornamesas, se notaba, era su propio propulsor de libertad. Una tal Asia Argento.




Ours







Je t'aime moi non plus 

 






 Come











viernes, 17 de agosto de 2018

Pino Solanas y la dignidad de las mujeres argentinas



Pino Solanas en un café de la Cineteca Nacional. Foto de Rumania Olivares



La Cámara de Senadores argentina rechazó el proyecto que proponía legalizar el aborto hasta la semana 14 de gestación y que tenía la aprobación de la Cámara de Diputados. Treinta y ocho senadores votaron en contra de la iniciativa, mientras que 31 lo hicieron a favor; dos se abstuvieron y uno estuvo ausente.


Para muchos fue una derrota pero para otros: “un triunfo monumental”.


“Que nadie se deje llevar por la cultura de la derrota. Bravo chicas, han levantado alto la dignidad de las mujeres argentinas…”


“Todas, de vuelta de pie porque si no sale hoy, el año que viene vamos a insistir: Habrá ley… Nadie podrá parar a la marea verde”, color que identifica la campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, que comenzó en el año 2005.


Esa voz positiva se escuchó en el debate del pasado 8 de agosto.


Fue la del discurso del senador Fernando Solanas.


Conocido también por el sobrenombre de Pino, el legislador percibió dentro de su fluido de sangre, más bien de clorofila, el sentir de miles de mujeres argentinas como Susana, quien fue violada por su esposo. O Mercedes, ultrajada sexualmente por el padrastro.


“Cuántas anécdotas más se podrían saber”, revelo Pino Solanas mientras los legisladores realizaban la discusión histórica que fue seguida fuera del Parlamento en Buenos Aires por una multitud, en el marco de una tormenta de lluvia, tal y como secuencia cinematográfica de suspenso.


El legislador Pino, activista social y cultural, ha captado con sus cámaras la historia de la gente en su país. Hace cine que es reconocido en el mundo.


“Sinceremos el discurso, acabemos con la hipocresía de la clase dominante”, dijo un Pino parlante, que no se anduvo entre las ramas y que destacó que los opositores a la iniciativa fueron “los de siempre: sectores ultraconservadores”, que no quieren las luchas sociales.


Pino Solanas, soltando sus piñones como proyectiles de guerra, se sinceró ante los senadores: dijo haber vivido de cerca el tema.


Contó que a los 16 años se enamoró de una chica de la misma edad.  La familia se oponía, pero “nos amamos y al final quedó embarazada… entró en pánico perseguida por la represión social de la familia y terminó haciendo un aborto clandestino. Casi muere por una infección... Viví el pánico de esa chica y no quiero una juventud con eso”.


Desde su curul, el conífero-cineasta también habló del goce como “derecho humano” y de la Iglesia católica, con la cual no concuerda en muchas de sus políticas; así como “de las leyes que perciben a la mujer “como descartable, a la mujer que es tutelada, o sólo incubadora”.



El gran Pino, a quien agradezco haberme enviado el link de su video, gira con la fuerza del más justo viento para asestar sus palabras:


“Que más tiene un pobre si no le queda el derecho de amarse...”



El discurso de Pino Solanas: