domingo, 25 de septiembre de 2016

Adictivo Diablo Luminiscente



                                                                  Elle Fanning en una escena de El demonio neón


A las agencias de modelaje en Los Ángeles llegan a diario decenas de chicas adolescentes que provienen de todo el país cargando únicamente una maleta que contiene sólo su belleza.

Quieren ganar dinero, ser reconocidas y convertirse en unas maniquíes. Pero la mayoría se quiebra en el camino bajo la presión de no ser tan hermosas como quisieran… ni tan jóvenes como las que seguro irán a probar suerte al otro día.

La delgadez nunca es suficiente para los agentes y los promotores, porque las modelos siempre “están gordas”.

Si sobreviven, el paso siguiente es la producción: nunca se es tan perfecto y muy jóvenes se intervienen estéticamente a manera de vicio.

La envidia y el egoísmo fluyen naturales por la sangre de algunas, las cuales compiten a muerte por ser el foco de atención.


                                                                                         


El Sol en un crudo invierno

“¿Qué se siente entrar a una habitación, tan fría como el invierno en la que tú eres el Sol? "

La pregunta forma parte de un diálogo de la película El demonio neón.

La hace la modelo Abbey Lee, ángel de la marca Victoria's Secret, a quien el realizador danés Nicolas Winding Refn convirtió en una despiadada maniquí que hace la vida tortuosa a una hermosa menor de edad que llega a Los Ángeles para ser modelo.

La adolescente y protagonista del filme es la actriz Elle Fanning, quien en la cinta deslumbra y parece tan alta como las modelos que palpitaron ante la cámara de cine y actuaron como ellas mismas. Bueno, sin el nivel psicópata de los personajes del cineasta.

El éxito de El demonio neón ha sido el boca a boca, que ha rebasado incluso a la infinita gama de calificativos mamones de críticos que llenan las páginas de lugares comunes.





El primer fashion film de largometraje


El demonio neón es el primer fashion film de largometraje que se realiza.

Ese término se ha dado propiamente a los cortometrajes de moda, pero en el caso de este diablo luminiscente, me atrevo a decir como emergente productor y musicalizador de fashion films, que su narrativa es orgánicamente la de esta nueva modalidad audiovisual, con su osadía, su intuición, su movimiento; con el poder alucinante de una música que engancha como droga.

Es un coctel de deseos entre el cine y un shooting en movimiento, tan grotesco como el mundo de la moda. Un pequeño retrato lóbrego y con una deslumbrante paletas de colores, tan brillante como la subjetividad de la belleza.

La música, compuesta por piezas electrotenebrosas, es en sí un narrador en off que se une a una sesión de fotos mutada en tomas y secuencias: metáfora cinematográfica que por cierto se exhibió en el festival de Cannes, en el que Nicolas Winding Refn ya obtuvo un galardón como mejor director.

Nicolas es un freak que imprime su esencia y su gusto por el terror, apoyado por un adictivo score manufacturado por Cliff Martinez, quien ha trabajado con él en otras ocasiones.

Hacen una sesión en varios cuadros por segundo, en los que brillan, además de Abbey Lee y Elle Fanning, la actriz y cantante Jena Malone.



                                                                  Jena Malone y Elle Fanning
                                                          


Winding Refn nació en Copenhague. Vivió su adolescencia en Nueva York, donde luego de volver de Dinamarca, intentó estudiar en la escuela de arte dramático de esa ciudad, donde lo corrieron.

Se fue a estudiar cine a su tierra natal, pero nunca terminó. No obstante, dirigió su primer largometraje a los 26 años.



                                                                                            Nicolas, durante el rodaje

 
El demonio neón se sigue exhibiendo con gran aceptación en la Cineteca Nacional. 

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