![]() |
| En el Tower Records de Zona Rosa |
![]() |
| Peter Murphy con La Jornada |
Todavía
recuerdo un disco de acetato del grupo Bauhaus que un amigo, Paris Ortiz, a quien no veo en
años, me pidió prestado y que nunca más me regresó. El
álbum lo compré en el Tianguis del Chopo a Arturo Castillo, con quien podías
conseguir la música más ecléctica.
Junté un dinerito para tener el Swing
the Heartche. The BBC Sessions, editado en 1989. Bauhaus está en el
soundtrack de mi vida, tanto como Led Zeppelin, “la banda más
perfecta”, como asegura Gene Simmons, cantante de Kiss.
Pero Bauhaus, nombre inherente al legado que dejó la escuela alemana de arquitectura, es para mí, el
ejemplo de la esencia metafísica en el rock. Esa que han dejado agrupaciones como Joy
Division, que no
necesitan haber publicado muchos discos para dejar tatuados los tímpanos.
Pese
a que se desintegró en 1983, las rolas de
Bauhaus quedaron encarnadas en nuestra dermis por el misticismo de un sonido oscuro y
minimalista al que le pusieron el calificativo de gótico.
Peter Murphy nunca lo
aceptó. Se lo comenté en varias ocasiones en las oportunidades que
tuve de entrevistarlo para La Jornada. Sólo le parecía curioso. El
bajista del grupo, David J, tampoco. Una ocasión salió al tema en una charla coloquial luego
de un concierto muy íntimo que éste último ofreció como solista en Casa Lamm, en la colonia Roma.
Luego de separarse, Bauhaus sorprendió años después al hacer
una serie de conciertos de reencuentro en los que incluyó a la Ciudad de
México. Un 12
de octubre de 1998 sus canciones sonaron con todo su poder en las ruinas
de un abandonado Cine Opera. Concierto que sigue circulando por venas y arterias de melómanos de manufactura lóbrega. En la
red se pueden encontrar varias crónicas que rinden pleitesía a esa presentación.
Años después, Murphy, Daniel Ash, Kevin Haskins y David J, regresan a la Ciudad de México
como Bauhaus. Vienen
revestidos con piel ojival de esencia antigua para compartir su godo rock con la
simpleza de un bajo, lo desgarrador de una guitarra, el dinamismo de una
batería y la profundidad de una cavernoza voz.
Otro bello edificio de arquitectura Art Decó, el Frontón México, será ahora su nicho el 28 y 29
de abril de este 20-20, en la que será una intensa reunión de vampirismo acústico.
![]() |
| Daniel, David, Peter y Kevin |
![]() |
| Portada del disco Swing the Heartche... |




No hay comentarios.:
Publicar un comentario