domingo, 9 de febrero de 2020

El arpa de Julián Carrillo

El arpa del sonido 13


Julián Carrillo 



Es difícil que alguien no sucumba ante el hechizo de esa energía compuesta por sonidos y silencios. 


El encantamiento me sucedió en los primeros años de vida. Fue a las afueras del Castillo de Chapultepec, en el Museo Nacional de Historia. 


Sólo recuerdo ir caminando tras mis padres en una visita dominical de museo.


Luego de hacer la caminata de subida al castillo, y estar cerca de la rejas de la entrada del recinto, el hechizo hizo efecto.


Al acercarme, escuché un ruido que provenía de un instrumento de madera de muchas cuerdas de metal.


Con una pluma, de esas de guitarra, un señor deslizaba su dedo emitiendo notas, acordes, tonos... Eran micro tonos, los cuales rociaban a todo aquel que pasara por el lugar.


En una mesa, el señor que tocaba también vendía casets. Si una persona se acercaba por curiosidad, él comentaba: “es música del sonido 13. Es de una arpa del sonido 13...”


Era la propuesta de un inventor.


Hasta hace pocos años supe que ese señor era David Espejo, quien se decía discípulo de Julián Carrillo, creador de la teoría del sonido 13. 


Contagiado quedé del virus de la melomanía, que hoy día se me sigue propagando.


Julián Carrillo fue compositor, director de orquesta, violinista y científico. Nació en San Luis Potosí el 28 de enero de 1875 y falleció el 9 de septiembre de 1965. Es uno de lo más importantes compositores del país y un pionero del microtonalismo. 


Desde fines del siglo XIX realizó investigaciones sobre ese tema, del cual desarrolló todo un estudio. 


Carrillo también fue director del Conservatorio Nacional de Música y de la Orquesta Sinfónica Nacional de México. Fundó la Orquesta Sinfónica Beethoven y la Orquesta del Sonido 13, con sede en Nueva York. Diseñó y construyó pianos y arpas microtonales para interpretar sus composiciones. Investigó sobre acústica, resistencia de materiales y teoría musical. 


Sin embargo, muchos creemos que ha sido subvalorado. Julián es un alquimista que descubrió “las puertas del infinito”, según dijo alguna vez.


Sea o no reconocido en la historia de la música mexicana, Carrillo es para mí como para muchos, una inspiración en la búsqueda de la más bella y sensible exteriorización del espíritu humano: la música.


Cuando en el sello audiovisual RuRU White.13 realizamos nuestro primer fashion film, la directora y creadora de la historia me pidió hacer para la sonorización algo como Preludio a Colón, de Julián Carrillo. 


Lo único que pude proponerle con todo mi corazón fue un fragmento, dizque un remix, que quedó plasmado en el fashion film Lupe.









https://youtu.be/tDHMnlQri3g









No hay comentarios.:

Publicar un comentario