sábado, 2 de enero de 2016

El renacido

                                                     
                                                                                                      Leonardo DiCaprio como Hugh Glass
            

Una brutal y bella escena del ataque de un oso a un hombre en la que incluso el vaho del animal empaña a la pantalla, da la fina esencia de hiperrealismo a Revenant: El renacido.

La película está ubicada en el año 1823 en Norteamérica, donde los colonizadores buscaban riquezas por tierras de los pueblos originales, lo que resultaba en violentas batallas.

Se basa en pasajes de la vida de Hugh Glass (caracterizado por Leonardo DiCaprio), quien tuvo la mala fortuna de encontrarse con una madre oso que protegía a sus crías. Pareciera una alegoría de la defensa que hicieron las culturas del lugar ante la invasión, el saqueo y las vejaciones.

Glass, un ex pirata que decide cambiar de piel –metafóricamente— y formar familia con una mujer de la tribu pawnee, se había alquilado como guía de un grupo de militares y cazadores de alces, de los que obtenían sus cotizadas pieles. 

La expedición es emboscada por guerreros nativos, los que ellos llamaban “rojos”.

Con algunos “occidentales”, Glass escapa en busca de regreso a un fuerte. En su afán de hallar el camino, no sólo se encuentra con el salvaje grizzly, sino con la traición de uno de los sobrevivientes, que lo abandona.

Todo lo que hace un padre

La venganza puede hacer que un humano resucite… o al menos le ayude a tener aliciente para sobrevivir en condiciones en medio de la nieve y con heridas de muerte.

 "Mi corazón sangra, pero la venganza está en manos de Dios”, dicta la línea más poderosa del guión. La dice a Glass un hombre que lo encuentra. Es el chamán de una tribu, padre de una familia que fue asesinada y que divaga por la nada.

Todo lo que puede hacer un papá por defender a su hijo o su hija es lo que cuenta esta película: viaje de emociones contado con tomas largas a temperatura bajo cero y en medio de la indómita naturaleza, escenario del ríspido encuentro de culturas.


                          
                                                                                                                                                                       Una escena del filme
   


Michael Punke firmó esta novela que Alejandro González Iñárritu y su crew convirtieron en un diluvio de estéticos fotogramas, los cuales contrastan con lo agreste de la naturaleza en el norte del continente, donde en ese tiempo la vida poco valía. 

Ya sea en grúa o montada en el steadycam de su operador, la cámara de Emmanuel Lubezki se desliza entre los personajes, que tienen un trazo actoral perfecto. 

Ellos abren los pasillos por donde la lente fluye y hace que el espectador se introduzca entre los ríos, los árboles, la nieve… por un escenario bestialmente bello.


                                                                                                                              Iñárritu, DiCaprio y Lubezki


Su mejor película


La avaricia, el racismo, la venganza, pero más aún, el amor profundo de padre, se aprecian en esta obra, la mejor que han entregado Iñárritu y Lubezki.

También es el mejor papel que han hecho Leonardo DiCaprio y Tom Hardy, protagonista y antagonista, respectivamente. Enmudece la música del japonés Ryuichi Sakamoto, Bryce Dessner y Carsten Nicolai.

Películas como Revenant: El renacido se suceden cuando hay dinero, una historia poderosa, artistas y técnicos que se entregan con visceralidad para crear un producto extraordinario.

Su estreno está previsto para el 22 de enero.


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